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(…) El conductor sentado en su silla de hierro se enorgullecía de la rectitud de las líneas que no se hacían por disposición suya, del tractor que ni poseía ni amaba, de ese poder que no estaba bajo su control. Y cuando aquella cosecha crecía y luego se segaba ningún hombre había desmigajado un terrón caliente con sus manos dejando la tierra cribarse entre las puntas de los dedos; ninguno había palpado la semilla ni anhelado que ésta germinase. Los hombres comían algo que no habían cultivado y no había conexión entre ellos y el pan. La tierra daba frutos sometidos al hierro y bajo el hierro moría gradualmente; porque no había para ella ni amor ni odio, y no se le ofrecían oraciones ni se le echaban maldiciones.

J. Steinbeck

Después de casi cien años durante los que este concepto se ha extendido a todos los ámbitos de la producción humana, ya sólo queda amor y respeto para nuestro propio culo. Las uvas de la ira es un librazo. Obra maestra. Parece mentira que fuera escrito en los años 30 y con esa coyuntura tan aparentemente distinta a la actual.

Bob Dylan’s Subterranean Homesick Blues. A hand lettering experience

Bob-Dylan_hand-lettering-experience_07Últimamente casi todo tiene lugar dentro de una pantalla (o de una CPU, yo qué sé): diseño, una parte importante de mucha música, dibujo, fotografía…

Algo así debió de pensar el diseñador Leandro Senna cuando salió del ordenador durante un mes para crear el proyecto Bob Dylan’s Hand Lettering Experience, que viene inspirado por el vídeo original (sin audio,lo siento amiguitos).

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I took a walk in the woods and came out taller than the trees.

Henry David Thoreau.

No sé, os podría escribir un párrafo un poco oscuro sobre pisar la tierra, crujir de ramas y hojas, luz de árboles y salir con la mente transparente. Pero para qué.

Más sobre H. D. Thoreau. En inglés, porque el artículo en español eran dos líneas.

 

Londres, un año después

Sí, Londres, ya sabes: Pastel de riñones, taza de té, mala comida, peor clima y esa Mary Poppins de los cojones. ¡Londres!

Snatch: cerdos y diamantes

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Pero a pesar de todo, tiene algo que me hace reconciliarme con todo lo que no me gusta del país y enamorarme y re-enamorarme. Londres es una foto analógica y libros de segunda mano, es pollo al curry, son fideos en la calle, es gente guapa, es gente fea, es gente rara pero casi siempre interesante, es la mejor pasta italiana del mundo, es toda la Humanidad dentro de dos o tres edificios, son fachadas de edificios increíbles, son fachadas de edificios reconstruidos, son muchísimos colores contra ese cielo eternamente grisáceo y parques, parques y más parques, son todos los idiomas, es una cena romántica viendo las luces de Navidad en Piccadilly y please and thank you, that’s lovely, sweetheart big time. Londres es singular y plural y, aunque no huele bien, siempre puede entrar en los lugares más selectos. Londres también sabe cómo curarte un poco la morriña, consolándote cuando vas muy triste sentada en el Overground.

No sé, me he puesto tontorrona. Otro día os hago un post turístico de verdad. De momento os dejo un par de canciones sobre Londres para amenizar la velada:

P.S. Pero id a esa pizzeria de Notting Hill y pedid pasta si queréis que se os abra una ventana al séptimo cielo en el estómago (a lo Teletubbie, sí).

Nos vemos por los bares.

Lo más importante no es la cámara, sino el ojo.

Alfred Eisenstaedt.

Alfred Eisenstaedt - Ballet americano, 1938Una vez superados los primeros tropezones con los controles de la cámara, esos primeros meses, incluso años de aprendizaje tedioso, es cuando podemos empezar a distinguir a un gran fotógrafo de un fotógrafo convencional. En mi opinión, un gran fotógrafo no es necesariamente el que mejor domina la técnica o el que tiene el mejor equipo, sino el que es capaz de ver por dónde se ha de recortar una escena real para transformarla en un frame irreal, una imagen con valor simbólico. En definitiva, en una Obra de arte.

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El vídeo más aburrido del mundo

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Alemanamente perfecto es lo único que se me ocurre para definir el aspecto de la Leica T. El cuerpo está realizado a partir de una única pieza de aluminio, y en la parte trasera no se encuentra nada más que una pantalla, grande y táctil. No voy a detenerme en los detalles técnicos que podéis encontrar fácilmente en cualquier sitio, porque no es lo que más me ha impresionado (es una cámara compacta para gente a la que le sobra mucho dinero, al fin y al cabo); pero sí voy a hacer mención de los vídeos promocionales, que por alguna razón me han tocado una especie de fibra sensible obsesivo-compulsiva.

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Volví de Barcelona hace dos semanas y aún no me he recuperado

All is full of love ahora mismo.

G y yo quedamos en un punto intermedio, Barcelona. Porque vivimos muy lejos y eso no mola, nada de nada. Pero esa ciudad intermedia sí que mola, aunque huele mal y no es bonita en el sentido estricto de la palabra. Sin embargo, vibra en una frecuencia que es bastante extraña e interesante. No necesitas caminar muy rápido para que el panorama a tu alrededor cambie a la velocidad de la luz: la gente, los edificios, las calles, el ambiente. Y tiene mar. Y montaña. ¿Hace falta mucho más?

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Todo pasó a la velocidad de la luz:

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