Citas

(…) El conductor sentado en su silla de hierro se enorgullecía de la rectitud de las líneas que no se hacían por disposición suya, del tractor que ni poseía ni amaba, de ese poder que no estaba bajo su control. Y cuando aquella cosecha crecía y luego se segaba ningún hombre había desmigajado un terrón caliente con sus manos dejando la tierra cribarse entre las puntas de los dedos; ninguno había palpado la semilla ni anhelado que ésta germinase. Los hombres comían algo que no habían cultivado y no había conexión entre ellos y el pan. La tierra daba frutos sometidos al hierro y bajo el hierro moría gradualmente; porque no había para ella ni amor ni odio, y no se le ofrecían oraciones ni se le echaban maldiciones.

J. Steinbeck

Después de casi cien años durante los que este concepto se ha extendido a todos los ámbitos de la producción humana, ya sólo queda amor y respeto para nuestro propio culo. Las uvas de la ira es un librazo. Obra maestra. Parece mentira que fuera escrito en los años 30 y con esa coyuntura tan aparentemente distinta a la actual.

I took a walk in the woods and came out taller than the trees.

Henry David Thoreau.

No sé, os podría escribir un párrafo un poco oscuro sobre pisar la tierra, crujir de ramas y hojas, luz de árboles y salir con la mente transparente. Pero para qué.

Más sobre H. D. Thoreau. En inglés, porque el artículo en español eran dos líneas.

 

Lo más importante no es la cámara, sino el ojo.

Alfred Eisenstaedt.

Alfred Eisenstaedt - Ballet americano, 1938Una vez superados los primeros tropezones con los controles de la cámara, esos primeros meses, incluso años de aprendizaje tedioso, es cuando podemos empezar a distinguir a un gran fotógrafo de un fotógrafo convencional. En mi opinión, un gran fotógrafo no es necesariamente el que mejor domina la técnica o el que tiene el mejor equipo, sino el que es capaz de ver por dónde se ha de recortar una escena real para transformarla en un frame irreal, una imagen con valor simbólico. En definitiva, en una Obra de arte.

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She refused to be bored chiefly because she wasn’t boring.

Zelda Fitgerald.

zelda

Nacida Zelda Sayre, fue la mujer de F. Scott Fitzgerald y también escritora, e inspiró en gran medida algunos de los personajes de sus historias. Nació en el seno de una familia adinerada, y tras varios años – y una garantía de estabilidad económica – Scott consiguió su mano – no se la cortó, eh, se casaron y tal -. Como casi siempre en estos casos, fue una relación un tanto turbulenta; Scott tenía problemas con el alcohol, y ella terminó muriendo en un incendio que tuvo lugar en el manicomio en el que se encontraba internada al final de su vida. Como muchas jóvenes típicas de los felices años 20, pintaba, escribía, bebía, bailaba, fumaba, salía con hombres a solas y se divertía, llevando un estilo de vida desenfadado que, para una señorita, desafiaba a la mentalidad de la época.