literatura

(…) El conductor sentado en su silla de hierro se enorgullecía de la rectitud de las líneas que no se hacían por disposición suya, del tractor que ni poseía ni amaba, de ese poder que no estaba bajo su control. Y cuando aquella cosecha crecía y luego se segaba ningún hombre había desmigajado un terrón caliente con sus manos dejando la tierra cribarse entre las puntas de los dedos; ninguno había palpado la semilla ni anhelado que ésta germinase. Los hombres comían algo que no habían cultivado y no había conexión entre ellos y el pan. La tierra daba frutos sometidos al hierro y bajo el hierro moría gradualmente; porque no había para ella ni amor ni odio, y no se le ofrecían oraciones ni se le echaban maldiciones.

J. Steinbeck

Después de casi cien años durante los que este concepto se ha extendido a todos los ámbitos de la producción humana, ya sólo queda amor y respeto para nuestro propio culo. Las uvas de la ira es un librazo. Obra maestra. Parece mentira que fuera escrito en los años 30 y con esa coyuntura tan aparentemente distinta a la actual.

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She refused to be bored chiefly because she wasn’t boring.

Zelda Fitgerald.

zelda

Nacida Zelda Sayre, fue la mujer de F. Scott Fitzgerald y también escritora, e inspiró en gran medida algunos de los personajes de sus historias. Nació en el seno de una familia adinerada, y tras varios años – y una garantía de estabilidad económica – Scott consiguió su mano – no se la cortó, eh, se casaron y tal -. Como casi siempre en estos casos, fue una relación un tanto turbulenta; Scott tenía problemas con el alcohol, y ella terminó muriendo en un incendio que tuvo lugar en el manicomio en el que se encontraba internada al final de su vida. Como muchas jóvenes típicas de los felices años 20, pintaba, escribía, bebía, bailaba, fumaba, salía con hombres a solas y se divertía, llevando un estilo de vida desenfadado que, para una señorita, desafiaba a la mentalidad de la época.

Sylvia Plath y su rutina creativa

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Estoy malita. Tengo los ganglios on fire (dato personal sin importancia) y cuando me pasa algo así, me dedico a leer Internet compulsivamente sin prestar mucha atención. En esta locura de información sin fin, hoy he dado con una joyita en designTAXI:

The Sylvia Plath Pattern of Creative Flow

Deberíais leer el original en inglés porque, bueno, es el ORIGINAL y está bastante bien escrito. Además, aprender inglés es importante para no perderse el 75% de Internet (modo teacher = ON). Sin embargo, para los que no pilotáis mucho de idiomas, os he hecho una traducción de andar por casa, que siempre es menos cutre que usar Google Translate:

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