la vida misma

Londres, un año después

Sí, Londres, ya sabes: Pastel de riñones, taza de té, mala comida, peor clima y esa Mary Poppins de los cojones. ¡Londres!

Snatch: cerdos y diamantes

piccadillyiphone

 

Pero a pesar de todo, tiene algo que me hace reconciliarme con todo lo que no me gusta del país y enamorarme y re-enamorarme. Londres es una foto analógica y libros de segunda mano, es pollo al curry, son fideos en la calle, es gente guapa, es gente fea, es gente rara pero casi siempre interesante, es la mejor pasta italiana del mundo, es toda la Humanidad dentro de dos o tres edificios, son fachadas de edificios increíbles, son fachadas de edificios reconstruidos, son muchísimos colores contra ese cielo eternamente grisáceo y parques, parques y más parques, son todos los idiomas, es una cena romántica viendo las luces de Navidad en Piccadilly y please and thank you, that’s lovely, sweetheart big time. Londres es singular y plural y, aunque no huele bien, siempre puede entrar en los lugares más selectos. Londres también sabe cómo curarte un poco la morriña, consolándote cuando vas muy triste sentada en el Overground.

No sé, me he puesto tontorrona. Otro día os hago un post turístico de verdad. De momento os dejo un par de canciones sobre Londres para amenizar la velada:

P.S. Pero id a esa pizzeria de Notting Hill y pedid pasta si queréis que se os abra una ventana al séptimo cielo en el estómago (a lo Teletubbie, sí).

Nos vemos por los bares.

Anuncios
2014-03-17 14.19.55

¿No os hace felices empezar a notar la primavera de camino al trabajo/universidad/inserte aquí ocupación diaria? ¡Alergia! que diga, ¡alegría!. Y una canción que acabo de conocer y que viene muy al caso ;)

Feliz 2014 (o por qué no se cumplen los propósitos de Año Nuevo)

2014

Algo falla

Un año feliz se construye día a día. Por eso creo firmemente y practico eso de los propósitos de año nuevo. Durante las siete últimas Nochesviejas de mi vida me he venido proponiendo, por ejemplo, aprender a tocar algún instrumento de forma decente. No ha funcionado. Sigo siendo una analfabeta musical.

¿Qué es lo que falla?

Aprender a tocar la guitarra, perder cuatro kilos y todos sus propósitos hermanos tienen un error de base: están centrados en el objetivo, no en la acción. Sobra idea, falta acción. Así es fácil desalentarse y no disfrutar del camino hasta conseguirlas. Dejarlo. Y experimentar una pequeña frustración personal cuando llega el 200X+1 y no has cumplido nada de lo que te propusiste al comienzo del 200X. Te callas, y lo ignoras porque, al fin y al cabo, es sencillo hacer la vista gorda cuando se trata de promesas que te has hecho a ti mismo.

Una solución

Sigue leyendo