Lo más importante no es la cámara, sino el ojo.

Alfred Eisenstaedt.

Alfred Eisenstaedt - Ballet americano, 1938Una vez superados los primeros tropezones con los controles de la cámara, esos primeros meses, incluso años de aprendizaje tedioso, es cuando podemos empezar a distinguir a un gran fotógrafo de un fotógrafo convencional. En mi opinión, un gran fotógrafo no es necesariamente el que mejor domina la técnica o el que tiene el mejor equipo, sino el que es capaz de ver por dónde se ha de recortar una escena real para transformarla en un frame irreal, una imagen con valor simbólico. En definitiva, en una Obra de arte.

Alfred Eisenstaedt fue un fotógrafo nacido en Prusia, actual Polonia. Comenzó su carrera profesional en 1927, y desde 1936 hasta 1972 trabajó en la revista Life, documentando así gran parte de la Historia del siglo XX con sus fotografías. Él fue el que tomó la fotografía del beso más famoso del mundo, “V-J day in Times Square”; pero entre su obra hay muchas más míticas como el camarero patinador o el nazi Goebbels poniendo cara de nazi de libro al enterarse de la ascendencia judía de Eisenstaedt.

Más sobre su biografía aquí, y más increíbles fotografías aquí.

Sed felices :)

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